Según Tim O’Reilly (padre de la web 2.0)y John Battelle es la fusión entre la web y el mundo real, hablar de web squared no es referirse a un gran salto sobre lo que ya existe, sino más bien a una evolución mediante la interconexión de servicios y tecnologías, con esto anticipa la convergencia entre los datos generados por los usuarios y los generados por los sensores de las máquinas que nos rodean en el mundo físico.
Se trata de describir la evolución de las fuerzas móviles inteligentes con acceso a internet y analizar las nuevas aplicaciones que están llegando con temas tan interesantes como: la realidad aumentada, que es la forma en que el entorno real se mezcla con la realidad virtual; la internet sensible o bien como es que la web está aprendiendo tanto de los usuarios como de los datos que toman los sensores instalados por todas partes (móviles, aparatos conectados a Internet).
La Web ha recorrido un largo camino desde sus orígenes, cuando servía para conectar páginas web estáticas de todo el mundo hasta convertirse en una plataforma social que aprovecha la inteligencia colectiva o crowdsourcing. La Web Squared va más allá, ofrece algo más que datos aportados por las masas: se hace cada vez más inteligente.
Tecnológicamente hay tres áreas de gran efervescencia: el tratamiento de datos en tiempo real, el software como servicio y las aplicaciones para dispositivos móviles (incluyendo un fuerte componente de geoposicionamiento). Entre las nuevas plataformas y tecnologías que definen a la Web Squared figuran la semántica, el filtrado, la inteligencia colectiva y también vemos la fusión entre lo móvil y lo social, la convergencia entre web y realidad, definido como Realidad Aumentada.
Web Squared es convertir a la tecnología en una extensión de nuestro cuerpo, capaz de aprender todo lo que ya se encuentra en el cyberespacio y además, sumar y crear algo mucho más profundo; las aplicaciones de inteligencia colectiva ya no están dirigidas exclusivamente por humanos sino también por sensores. Nuestros teléfonos y cámaras se convierten en los ojos y oídos de las aplicaciones: los sensores de movimiento y localización indican dónde estamos, lo que miramos y lo rápido que nos movemos. Estos datos se recogen y se muestran en tiempo real.
Ya desde 2009 se han ido lanzando una avalancha de aplicaciones de realidad aumentada para plataformas móviles que están abriendo el camino a la innovación y a la adopción de estas tecnologías por la gente a nivel masivo.
























